viernes, 2 de octubre de 2026

Edvard Munch. Lo que le impulsó a ser grabador

 A Munch le gustaba hacer réplicas de sus pinturas en grabados porque no le gustaba desprenderse de sus cuadros.


Quizás porque gran parte de la temática de sus cuadros estaba relacionada con su propia biografía, sus recuerdos y sus vivencias.


Una consecuencia lógica de todo esto es que versionara sus cuadros en grabados para vender estos y quedarse con las pinturas.


Pero los grabados transmiten al papel una impronta distinta de la que deja el pincel sobre el lienzo. Además, sus grabados en plancha de madera (xilografías) los hizo de una forma curiosa. En lugar de utilizar una plancha de madera para cada color, usaba una sola plancha que cortaba en varias partes y entintaba cada una de ellas con un color distinto, montando una especie de puzle.


La marca que deja la unión de los fragmentos de la plancha y la veta de la madera hacen que, aunque a menudo usara el mismo motivo en sus pinturas que en sus grabados, el resultado fuera diferente.


Además de la xilografía, hizo litografías y aguafuertes.


Por ello, sus grabados no eran solamente una mera reproducción de sus pinturas, sino versiones de ellas. Por ejemplo, hizo una versión de su cuadro «El grito» en litografía y la realizó en blanco y negro, adaptando la imagen al lenguaje gráfico.





En la web de la National Gallery se cuenta que, en una carta de alrededor de 1898, Munch explicaba que tenía una pequeña prensa con la que imprimía sus grabados y, al mismo tiempo, se quejaba de la dificultad de estampar sus propios grabados. Pero no todos sus grabados fueron estampados por Munch; antes de esta etapa había acudido a estampadores profesionales.


Lo fascinante para él y para todos los que nos apasiona el mundo del grabado es controlar el proceso, porque la estampación también es creativa.


Aquí dejo mi página de obra grafica: Fernando Puente - Obra Gráfica



domingo, 27 de septiembre de 2026

Morandi y el aguafuerte fallido

 A finales del año 1984 se celebró en Madrid una exposición de la obra de Morandi.

Recuerdo una fila larga para entrar y a alguien discutiendo en la entrada:

¡Oiga, que soy el hijo de Morales!

De Morales.

No de Morandi.

De Morales. 

Una voz desabrida contestaba a gritos:

 ¡Váyase a paseo!

Y es que hasta para colarse hay que estar informado. Morandi ni se casó ni tuvo hijos.

Giorgio Morandi consideraba que la pintura y el grabado están al mismo nivel; yo también lo creo.

Le gustaba hacer ediciones cortas; no tuvo mucho éxito comercial con sus grabados precisamente, pero esto no parece que le importara demasiado. Fue catedrático de grabado en la Academia de Bellas Artes de Bolonia entre 1930 y 1956.


Tuvo su estudio en su propia casa; dibujaba, preparaba y barnizaba las planchas de cobre o zinc, trabajaba los ácidos y preparaba las tintas. 


Tenía un tórculo construido por el artesano Oliviero Bendini que su hermana María Teresa donó a la Academia de Bellas Artes de Bolonia, y que a veces se ha expuesto en el Museo Morandi.


Realizaba todo el proceso del grabado y, una vez estaba todo hecho, la edición la confiaba a estampadores profesionales.


En una ocasión, llevó al estampador Carlo Alberto Petrucci, que era director de la Calcografía Nazionale de Roma; este hizo pruebas de trabajo para enviárselas al pintor a Bolonia y recibir su aprobación antes de iniciar la tirada.


Morandi no quedó satisfecho con el resultado y anotó en una prueba: "Sospendere la Tiratura" ("Suspender la tirada")





Este tipo de arrepentimientos nos ocurren a algunos grabadores. Por eso dejamos pasar algo de tiempo entre las primeras pruebas y la edición definitiva. Pasados unos días, a veces se ven fallos que pasaban desapercibidos en las primeras pruebas. 

Entonces hay dos posibilidades: seguir trabajando en el grabado o descartarlo definitivamente.

Morandi no realizó la edición, pero la estampa manuscrita por él se subastó en Christie's a un precio bastante elevado. Ironías de la vida, descartó la edición porque estaba descontento con el resultado y, sin embargo, esta estampa se vendió con mucha facilidad y buen precio.

Cambiando de tema, aquí puedes ver mis trabajos de obra gráfica que, además están a la venta: Fernando Puente - Obra gráfica                      

  

lunes, 21 de septiembre de 2026

Sobre los talleres medievales de xilografía (grabado en madera)

 La invención de la imprenta supuso un avance inmenso respecto a la impresión de los libros y de las imágenes impresas.


Pero antes de todo eso, los talleres de xilografía eran muy diferentes.


Podemos distinguir los talleres monásticos que producían, dentro de los monasterios, imágenes religiosas, de los talleres de naipes que eran muy lucrativos y fabricaban cartas de juego que se estampaban en negro y después se coloreaban a mano.


También estaban los talleres de libro bloque, que eran los antecedentes del libro impreso.


Aquí se tallaban en una sola plancha de madera el texto y la ilustración.





Una anécdota curiosa es que había que contar con un dibujante que realizaba la imagen sobre la superficie de la plancha de madera; después, el tallador, usando gubias, dejaba el dibujo en relieve, quitando el material sobrante para que, posteriormente, el impresor aplicara la tinta con el rodillo para transferir la imagen en relieve a papel o pergamino.


El problema es que este reparto en el trabajo provocaba conflictos entre los distintos gremios. Los de los pintores que reclamaban derechos sobre las imágenes y los gremios de los carpinteros y talladores asumían que tenían derecho sobre el bloque tallado.


Ahora muchos grabadores hacemos el dibujo sobre la plancha de madera, la tallamos, la estampamos, incluso la ponemos a la venta, como es mi caso, aquí dejo el enlace:       

   Fernando Puente - obra gráfica







 

jueves, 17 de septiembre de 2026

Glosolalia, la belleza, la pintura.

 A veces doy un repaso a la discografía y vuelvo a escuchar discos antiguos. Llevo unos días escuchando a Dead Can Dance. Ayer al escuchar un disco de Lisa Gerrard, una canción llamada "glorafin" cuando finalizaba la repetía una vez, y otra, y otra…

Quise saber de qué trataba esta canción y resulta que esta canción que no paraba de escuchar no tenía significado alguno, porque las palabras que se escuchan pertenecen a un idioma inventado.




Es la voz como un instrumento musical.

Es la emoción hecha música.

Es la belleza sin escusa ni argumento.

La glosolalia es un lenguaje inventado y usado como recurso musical.

Estamos acostumbrados a que las canciones nos cuenten cosas, pero a veces es más poderosa la emoción de la belleza que cualquier cosa que pudiera comunicarnos.

En la pintura ocurre lo mismo. En ocasiones un cuadro no tiene más significado que la belleza de las formas y el color. Cuando pinto unas peras sobre la mesa o una naturaleza muerta con varias botellas de distintos colores, todo lo que he buscado es eso:

La emoción de la belleza.





martes, 15 de septiembre de 2026

¿Cuáles son los requisitos internacionales de autenticidad de la obra gráfica original?

 


En Viena, en el año 1960, se celebró el III Congreso Internacional de Artistas, donde se establecieron unas normas internacionales para poder distinguir una obra artística de una copia comercial, dado que aparecían nuevos métodos de reproducción fotomecánica.


Uno de los acuerdos a los que se llegó fue que era necesaria la intervención directa del artista, es decir, que debe trabajar con su propia mano la matriz y que no sea una copia fotomecánica.


También se estableció que se numeraran las series de grabados con el número de grabado, barra, número de la edición, por ejemplo (1/30), para dar a conocer el número total de ejemplares de la edición y evitar fraudes.


Por eso vemos grabados anteriores a esa fecha sin numerar. La numeración es relativamente reciente.


Para evitar ediciones piratas, se acordó que se destruyeran o se rayaran las planchas.


La idea es que el artista siempre tenga el control de la obra y el estampador siga sus directrices.


Esto es una declaración de intenciones, porque es muy difícil comprobar si el artista ha realizado la plancha o, por el contrario, ha llevado un dibujo o la foto de un cuadro y el grabado se lo han realizado en el taller.


Donde no hay duda alguna es cuando el artista es también el estampador y realiza todo el proceso, como es mi caso.





Los grabados que hago se pueden ver aquí:

ventaobragrafica.com

lunes, 7 de septiembre de 2026

Diferencia entre grabado y reproducción

 Es bueno saber distinguir un grabado original de una reproducción, para que no nos den gato por liebre.

Hay que recordar que el grabado de reproducción era muy común antes de que la fotografía se ocupara de las ilustraciones de los libros.

Si, por ejemplo, en el siglo XVIII se hacía un libro sobre la Capilla Sixtina, había que ilustrarlo. Las imágenes se realizaban con grabados al aguafuerte o buril. Como los grabados se hacían en equipo, se dejaba claro quién se había dedicado a cada tarea. En este caso se pondría: Miguel Ángel lo pintó, fulano lo grabó y zutano lo estampó.

En la actualidad el grabado de reproducción no tiene sentido, porque para eso está la fotografía.

Sin embargo, se sigue haciendo, me temo que por los beneficios económicos que reporta.

En este vídeo muestro un ejemplo de grabado de reproducción:



El artista pinta un cuadro, no hace un grabado.

Pinta un cuadro.

El grabado lo hacen otros. 

No me refiero a la estampación, que la hace el estampador, sino a la plancha de metal o madera que la debe trabajar el artista.

En este caso la imagen llega a la plancha por procedimiento fotomecánico (es decir, industrial) de una obra que sí es original porque está realizada por el artista.

En el vídeo, la única parte del grabado al aguafuerte, es decir, que no es offset, son las marcas del cuadro que hace el pintor a lápiz, que se reproducen en una plancha de cobre que se ha barnizado y que realiza el estampador, no el pintor.

El pintor llega cuando todo el proceso ha finalizado.

Llega con el chaleco lleno de manchas.

Pero no ha tocado la tinta, tampoco ha barnizado la plancha de cobre, ni ha trabajado en ella. Tampoco ha manipulado el papel de estampación.

No ha pisado el taller.

Las manchas serán de la sopa o del yogur.

Viene a firmar una reproducción de su cuadro.

El resultado es bueno, tiene calidad, pero es una reproducción.

Firmada y numerada, pero al fin y al cabo, reproducción.

Quien tenga el cuadro, tiene el original.

Esto no es una crítica a nadie, es información. Es un intento de hacer saber a quien se quiera informar de la significación del término "Obra Gráfica Original".

Para que sea original, el artista debe realizar la imagen en la matriz, ya sea de metal o madera. 

Algunos pintores realizamos nuestra obra gráfica en nuestro estudio, sin ayuda de taller. Realizamos menos obra porque la estampación consume mucho tiempo y, al mismo tiempo, las ediciones son más cortas.






Todos los aciertos son nuestros, los errores también, porque el proceso que se ve en el vídeo lo hace una sola persona: la misma que firma el grabado.

Aquí dejo donde ver mis grabados:



miércoles, 2 de septiembre de 2026

¿Qué es un grabado original?

 Es una obra de arte concebida para realizarse en múltiples ejemplares, utilizando una matriz que puede ser de distintos materiales: madera, metal, linóleo...


Se realizan múltiples ejemplares que se numeran y se firman de forma individual. Cada ejemplar se considera una obra original porque la matriz está realizada por el artista.


Los principios del grabado están vinculados a la historia del libro. Durante la Edad Media, los libros se ilustraban con miniaturas pintadas a mano.


Tras la invención de la imprenta, aumentó la producción de libros; ya no se podían ilustrar a mano de uno en uno; se sustituyeron las miniaturas por grabados que en principio se realizaban en plancha de madera. Más adelante se harían en plancha de metal.


Pero además de ilustrar libros. El grabado es para el pintor una extensión de su trabajo, pero con técnicas diferentes.


Me interesé por el mundo del grabado al conocer la obra gráfica de pintores como Goya, Rembrandt, Durero y Picasso. 


Un paisaje puede ser pintado, dibujado o grabado, y el resultado artístico en cualquier caso dependerá del talento del autor, no de la técnica.




Aunque no he dejado de pintar, llevo unos años que dedico parte de mi tiempo al grabado. Aquí dejo mi página, por si a alguien le interesa:

https://ventaobragrafica.com/

sábado, 29 de agosto de 2026

Zurbarán y sus versiones del Agnus Dei

 Se conservan seis versiones pintadas por Zurbarán y alguna más realizada por su taller.


Hay que decir que Agnus Dei significa Cordero de Dios.


Es una pintura que tuvo mucho éxito. Zurbarán atendió esta demanda realizando diferentes versiones.


 Antonio Palomino escribió en 1724 que un aficionado sevillano poseía un «borreguillo» de Zurbarán y lo valoraba "más que cien carneros vivos".


Hay diferencias sustanciales entre las versiones conservadas; por ejemplo, en la que está en el San Diego Museum of Art, el cordero lleva una aureola y una inscripción: 


TANQUAM AGNUS


Está en latín y significa literalmente «como un cordero» y procede de Hechos de los Apóstoles 8:32:


«Como oveja fue llevado al matadero, y como cordero delante de su trasquilador enmudeció y no abrió su boca».


Así pues, la inscripción, las patas atadas y el nimbo alrededor de la cabeza le dan una identificación claramente religiosa.


No todas las versiones son iguales. 


A mí la que más me gusta es la del Museo del Prado. No tiene la inscripción ni connotaciones religiosas tan claras, pero es un cordero (ya carnero) con las patas atadas, preparado para el sacrificio.

 En los 90 fui copista y Zurbarán fue uno de los pintores en los que puse el foco. Hice una copia de Santa Casilda entonces, ahora Santa Isabel de Portugal, porque tenía un lienzo con un tamaño apropiado y porque también es una gran pintura de Zurbarán.


Aunque ya no soy copista, disfruto versionando de vez en cuando algún cuadro que me gusta especialmente. Por eso hice esta serigrafía a la que añadí un estarcido que hice con una plantilla de cartón y un pincel para hacer el fondo negro; de esta forma, cada serigrafía tiene un fondo negro, pero con pinceladas distintas, hechas con el pulso de mi mano, no con la rasqueta de serigrafía.






Aquí dejo la dirección de la tienda donde está a la venta:


https://ventaobragrafica.com/


domingo, 23 de agosto de 2026

La escultura de Picasso que casi se desmorona


En el año 1943, Picasso decidió hacer una escultura con el tema "hombre con cordero", del que había hecho multitud de dibujos.

Cuando se modela con arcilla o cualquier materia blanda, es necesario hacer un armazón que soporte el peso.

Picasso no tenía formación de escultor y recurrió a la ayuda de alguien con oficio, como era el escultor Joan Rebull, quien le ayudó no solamente con la realización del modelado, sino también con el vaciado.

En el catálogo que hizo el Reina Sofía sobre Joan Rebull, cuenta el hijo de Joaquim Sunyer, Jaime, quien tuvo amistad con Joan Rebull, que Picasso le decía mientras hacía la escultura que de aquello "saldría un griego" y Rebull le respondió riendo que si salía un mesopotámico estaría bien.

A pesar de la ayuda de Joan Rebull, el modelado se hizo rápido y el vaciado más rápido todavía para que no se desmoronara y cayera al suelo.

A lo largo del siglo XX, en el mundo del arte se despreció la técnica y se valoró la novedad y la ruptura con el arte anterior.

En el presente en marcha ocurre lo mismo. Hay un arte oficial, el de los museos de arte contemporáneo.

Para el que la belleza es una ofensa,

El oficio y la técnica, algo del pasado.

Y el objeto artístico, un instrumento de propaganda política.

Pero hay pintores fuera de esos ámbitos que seguimos trabajando, buscando lo bueno, lo verdadero y lo bello.

Nuestras obras, buenas o malas, están hechas con nuestra autoría, sin ayuda de nadie, con nuestros aciertos y nuestros errores y fuera de los circuitos oficiales (y subvencionados).

Hago grabados realizando todo el proceso desde la preparación de la plancha de zinc,

la preparación de los papeles,

la densidad de la tinta

 y la venta.

Aquí dejo el enlace:

ventaobragrafica.com/






miércoles, 19 de agosto de 2026

CUANDO GOYA PERDIÓ LA CABEZA

 No me refiero a cuando conoció a la duquesa de Alba, no. Sino a perder la cabeza de verdad, no en sentido figurado.


En 1888, el cuerpo de Goya fue exhumado en Burdeos.


Allí se dieron cuenta de que había un cuerpo sin cabeza.


Un misterio que a día de hoy sigue siendo un misterio. Solo hay hipótesis. Entre todas ellas, bajo mi punto de vista, la más sugerente es la del cuadro del pintor Dionisio Fierros, que pintó en 1849 un cráneo con la inscripción:


"Cráneo de Goya pintado por Fierros"


Familiares del pintor Fierros contaron que vieron un cráneo en el estudio del pintor y que más tarde fue llevado a Salamanca para estudiarlo y realizar experimentos.


Experimentos que lo destruyeron por completo.


Yo no quiero saber en qué consistían esos experimentos; prefiero ver el autorretrato de Goya que hizo para los Caprichos.


O la versión que hice a color con serigrafía y que puedes ver en esta página: 

ventaobragrafica.com.




martes, 27 de enero de 2026

Cuando la pintura imita a la fotografía

 En la entrada anterior puse el foco en la influencia que tuvo la pintura en la fotografía. Esto era lógico porque el arte pictórico llevaba siglos de recorrido trabajando con imágenes, sin embargo, la fotografía era un arte nuevo y la mirada hacia todo ese reservorio iconográfico era inevitable.

Hoy voy a señalar el fenómeno inverso, cuando la pintura reproduce una foto.

A finales de los años 60 surgió el fotorrealismo. El artista utiliza una fotografía para recopilar información y luego proyecta la imagen sobre el lienzo. Incluyendo los efectos de la fotografía, como la profundidad de campo. Luego llegó el hiperrealismo, que es muy similar, pero exagerando aún más los detalles de las fotos, así aparecen retratos de gran tamaño con detalles como los poros de la piel.

Un ejemplo de ello son los retratos de Chuck Close.


                                    Chuck Close, autorretrato


A mí, personalmente me parece que la foto es un recurso que debe aprovecharse, pero no anular la creatividad del pintor. Uso la fotografía como un modelo cómodo y asequible que, además está por todas partes. Por ejemplo, en este cuadro, el color es distinto al modelo, en los edificios faltan detalles como ventanas y adornos, tampoco hay vehículos ni personas, porque son anecdóticos y porque la pintura no es el modelo ni la realidad, aunque se parte de ella para pintar.                                               

                                                                   


                     Fernando  puente, metrópoli XII, 195 x 260 cm.


Si quieres ver otros cuadros míos, pincha aquí: fernandopuente.com


viernes, 16 de enero de 2026

Cuando la fotografía imitaba la pintura

 Pocas décadas después del invento de la fotografía, según se perfeccionaba la técnica, algunos pintores aprovecharon la nueva forma de fijar una imagen (que la cámara oscura no podía conseguir) para tener un modelo cuando no podían disponer de él.

Delacroix utilizó fotografías de Eugene Durieu durante la década de los años cincuenta del siglo XIX.


Delacroix. Odalisca
                                                                  
                                                               Durieu. Odalisca

De forma natural la fotografía tomó caminos variados, incidiendo en paisajes, retratos, escenas de la vida cotidiana, incluso fotoperiodismo: el primer caso que se documentó mediante la fotografía un conflicto bélico, La Guerra de Crimea durante los años 1853-1856. Siendo Roger Fenton el primer fotógrafo de guerra. Pero lo que me interesa en este momento es la relación de la fotografía con la pintura. Y concretamente el pictorialismo, que fue un movimiento artístico fotográfico de finales del siglo XIX y principios del XX, que buscaba la belleza y la emoción que destila la pintura.

Eran fotografías de enfoques suaves y efectos pictóricos que la alejaban de la frialdad de la cámara. 

                                                               

                                                       Julia Margaret Cameron. Retrato.

La precursora más célebre fue Julia Margaret Cameron que se inició en la fotografía a los 48 años, cuando recibió como regalo una cámara fotográfica. Nació en 1815, en plena expansión del imperio británico, en Calcuta. Se dedicó principalmente a dos temas, el retrato (Charles Darwin, Alfred Tennyson y Thomas Carlyle) y la alegoría, con escenas bíblicas, mitológicas y literarias.
Una mujer de gran sensibilidad que usaba el desenfoque fotográfico a modo de veladura pictórica.
                                                                                  
    Julia Margaret Cameron. La despedida de Lancelot y Ginebra

Otro precursor fue el pintor y fotógrafo sueco Óscar Gustav Rejlander, que fue pionero en el fotomontaje y las composiciones complejas. Utilizaba múltiples negativos para realizar una sola imagen, así en su obra “Los dos caminos de la vida” usó 32 negativos diferentes para crear una imagen saturada de personajes que, se distribuyen a lo largo de dos líneas paralelas, todo ello insertado en un fondo arquitectónico. La obra causó cierto revuelo por el uso del desnudo y aun así fue adquirida por la reina Victoria de Inglaterra.
                                                                             
                                  
                     Óscar Gustav Rejlander. Los dos caminos de la vida.
                                                        
Henry Peach Robinson fue originalmente pintor, su obra estuvo fuertemente influenciada por el movimiento prerrafaelista y las ideas de John Ruskin. Buscaba que la fotografía tuviera la misma composición que la pintura clásica.  Fue miembro fundador de The Linked Ring, una hermandad fotográfica dedicada a promover la fotografía puramente artística, separándose de las sociedades científicas tradicionales.
                                                                    
                                         Henry Peach Robinson. Muchacha agonizante.


Su obra más representativa fue “Muchacha agonizante” donde distribuye las figuras por medio de triangulaciones, resolviendo un equilibrio de masas a modo de la pintura clásica. Su forma de trabajo consistía en fotografiar por separado varios modelos para después unir los negativos en una imagen final.

Este movimiento artístico que transcurrió principalmente entre 1880 y el final de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) incorporó la belleza y los valores de la pintura clásica al nuevo arte de la fotografía. Ahora en el presente en marcha que estamos viviendo ocurre justo lo contrario, gran parte de la pintura figurativa que se expone son copias de fotografías. Fotografías pintadas sobre lienzo. Pero esto es el tema de la próxima entrada del blog.