A veces doy un repaso a la discografía y vuelvo a escuchar discos antiguos. Llevo unos días escuchando a Dead Can Dance. Ayer al escuchar un disco de Lisa Gerrard, una canción llamada "glorafin" cuando finalizaba la repetía una vez, y otra, y otra…
Quise saber de qué trataba esta canción y resulta que esta canción que no paraba de escuchar no tenía significado alguno, porque las palabras que se escuchan pertenecen a un idioma inventado.
Es la voz como un instrumento musical.
Es la emoción hecha música.
Es la belleza sin escusa ni argumento.
La glosolalia es un lenguaje inventado y usado como recurso musical.
Estamos acostumbrados a que las canciones nos cuenten cosas, pero a veces es más poderosa la emoción de la belleza que cualquier cosa que pudiera comunicarnos.
En la pintura ocurre lo mismo. En ocasiones un cuadro no tiene más significado que la belleza de las formas y el color. Cuando pinto unas peras sobre la mesa o una naturaleza muerta con varias botellas de distintos colores, todo lo que he buscado es eso:
La emoción de la belleza.

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