lunes, 26 de octubre de 2026

Hans Baldung Grien y la xilografía en claroscuro

 Cuando Alberto Durero fue por segunda vez a Italia, entre los años 1505 y 1507, dejó la dirección de su taller a Hans Baldung (Grien era un apodo que, no parece que le disgustara porque lo incorporó en su firma).

Durero confiaba en él.

Hans Baldung no inventó la xilografía en claroscuro, pero la desarrolló de forma notable.

Se usa un bloque de madera para las líneas en negro y otro bloque con grises cálidos o fríos para simular luces y sombras.

este ejemplo de "las brujas" es parecido a un dibujo donde las zonas blancas se realizan a pincel.




Pero no.

El color blanco es el papel.

las formas en línea negra se realiza en un bloque de madera y el tono medio grisáseo en otro bloque de madera.

Hans Baldung Grien fue un artista al que le gustaban los temas un tanto escabrosos, como la brujería y la muerte.

En el Museo del Prado, cuando restauraron su cuadro "Las edades y la muerte" se dieron cuenta que, el pintor dejó de forma accidental su huella dactilar al manipular el cuadro cuando la pintura estaba aún fresca.

Dejó su huella dactilar en el cuadro

Y su huella artística en el mundo del arte, en la pintura y en el grabado.

Como soy pintor y grabador, dejo mi página de grabados (debajo de la foto) donde tengo alguna xilografía a la venta, como esta que está estampada en papel hecho a mano: 




jueves, 22 de octubre de 2026

Van Gogh y el aguafuerte del doctor Gachet

 El doctor Gachet era médico psiquiatra, además coleccionista de pintura y aficionado al grabado. Firmaba sus estampas con el nombre seudónimo Paul van Ryssel.

Atendió a Vincent van Gogh por recomendación de su hermano Theo.

Pronto la relación médico— paciente se desbordó y se transformó en amistad.

Vincent comía con frecuencia en casa de Gachet.

En una ocasión, tras el almuerzo salieron al jardín a fumar en pipa. Gachet le facilitó una plancha de cobre, ya barnizada y preparada para ser grabada y allí mismo Vincent hizo un retrato al doctor Gachet.

Gachet que tenía un taller de grabado en casa, se encargó de sumergir la plancha de cobre en ácido, de quitar el barniz y de estamparla en su tórculo.



Vincent quedó sorprendido.

Nunca había hecho un aguafuerte

Su único aguafuerte, porque le quedaban unas semanas de vida.

Pero en esas semanas pintó de forma frenética y sin descanso, como el retrato de Gachet acodado y con el rostro apoyado en la mano.

O el cuadro que hizo a su hija tocando el piano, con gran disgusto de su padre cuando se enteró, porque no quería que esta se quedara a solas con Vincent.

Van Gogh solo hizo un aguafuerte y nueve litografías, pero se vació en las pinturas y dibujos.

Sus grabados son escasos.

Para los coleccionistas están fuera del mercado

Pero si quieres tener obra gráfica original  en casa, en esta página puedes ver los míos:       

Fernando Puente - Obra Gráfica

viernes, 2 de octubre de 2026

Edvard Munch. Lo que le impulsó a ser grabador

 A Munch le gustaba hacer réplicas de sus pinturas en grabados porque no le gustaba desprenderse de sus cuadros.


Quizás porque gran parte de la temática de sus cuadros estaba relacionada con su propia biografía, sus recuerdos y sus vivencias.


Una consecuencia lógica de todo esto es que versionara sus cuadros en grabados para vender estos y quedarse con las pinturas.


Pero los grabados transmiten al papel una impronta distinta de la que deja el pincel sobre el lienzo. Además, sus grabados en plancha de madera (xilografías) los hizo de una forma curiosa. En lugar de utilizar una plancha de madera para cada color, usaba una sola plancha que cortaba en varias partes y entintaba cada una de ellas con un color distinto, montando una especie de puzle.


La marca que deja la unión de los fragmentos de la plancha y la veta de la madera hacen que, aunque a menudo usara el mismo motivo en sus pinturas que en sus grabados, el resultado fuera diferente.


Además de la xilografía, hizo litografías y aguafuertes.


Por ello, sus grabados no eran solamente una mera reproducción de sus pinturas, sino versiones de ellas. Por ejemplo, hizo una versión de su cuadro «El grito» en litografía y la realizó en blanco y negro, adaptando la imagen al lenguaje gráfico.





En la web de la National Gallery se cuenta que, en una carta de alrededor de 1898, Munch explicaba que tenía una pequeña prensa con la que imprimía sus grabados y, al mismo tiempo, se quejaba de la dificultad de estampar sus propios grabados. Pero no todos sus grabados fueron estampados por Munch; antes de esta etapa había acudido a estampadores profesionales.


Lo fascinante para él y para todos los que nos apasiona el mundo del grabado es controlar el proceso, porque la estampación también es creativa.


Aquí dejo mi página de obra grafica: Fernando Puente - Obra Gráfica



domingo, 27 de septiembre de 2026

Morandi y el aguafuerte fallido

 A finales del año 1984 se celebró en Madrid una exposición de la obra de Morandi.

Recuerdo una fila larga para entrar y a alguien discutiendo en la entrada:

¡Oiga, que soy el hijo de Morales!

De Morales.

No de Morandi.

De Morales. 

Una voz desabrida contestaba a gritos:

 ¡Váyase a paseo!

Y es que hasta para colarse hay que estar informado. Morandi ni se casó ni tuvo hijos.

Giorgio Morandi consideraba que la pintura y el grabado están al mismo nivel; yo también lo creo.

Le gustaba hacer ediciones cortas; no tuvo mucho éxito comercial con sus grabados precisamente, pero esto no parece que le importara demasiado. Fue catedrático de grabado en la Academia de Bellas Artes de Bolonia entre 1930 y 1956.


Tuvo su estudio en su propia casa; dibujaba, preparaba y barnizaba las planchas de cobre o zinc, trabajaba los ácidos y preparaba las tintas. 


Tenía un tórculo construido por el artesano Oliviero Bendini que su hermana María Teresa donó a la Academia de Bellas Artes de Bolonia, y que a veces se ha expuesto en el Museo Morandi.


Realizaba todo el proceso del grabado y, una vez estaba todo hecho, la edición la confiaba a estampadores profesionales.


En una ocasión, llevó al estampador Carlo Alberto Petrucci, que era director de la Calcografía Nazionale de Roma; este hizo pruebas de trabajo para enviárselas al pintor a Bolonia y recibir su aprobación antes de iniciar la tirada.


Morandi no quedó satisfecho con el resultado y anotó en una prueba: "Sospendere la Tiratura" ("Suspender la tirada")





Este tipo de arrepentimientos nos ocurren a algunos grabadores. Por eso dejamos pasar algo de tiempo entre las primeras pruebas y la edición definitiva. Pasados unos días, a veces se ven fallos que pasaban desapercibidos en las primeras pruebas. 

Entonces hay dos posibilidades: seguir trabajando en el grabado o descartarlo definitivamente.

Morandi no realizó la edición, pero la estampa manuscrita por él se subastó en Christie's a un precio bastante elevado. Ironías de la vida, descartó la edición porque estaba descontento con el resultado y, sin embargo, esta estampa se vendió con mucha facilidad y buen precio.

Cambiando de tema, aquí puedes ver mis trabajos de obra gráfica que, además están a la venta: Fernando Puente - Obra gráfica                      

  

lunes, 21 de septiembre de 2026

Sobre los talleres medievales de xilografía (grabado en madera)

 La invención de la imprenta supuso un avance inmenso respecto a la impresión de los libros y de las imágenes impresas.


Pero antes de todo eso, los talleres de xilografía eran muy diferentes.


Podemos distinguir los talleres monásticos que producían, dentro de los monasterios, imágenes religiosas, de los talleres de naipes que eran muy lucrativos y fabricaban cartas de juego que se estampaban en negro y después se coloreaban a mano.


También estaban los talleres de libro bloque, que eran los antecedentes del libro impreso.


Aquí se tallaban en una sola plancha de madera el texto y la ilustración.





Una anécdota curiosa es que había que contar con un dibujante que realizaba la imagen sobre la superficie de la plancha de madera; después, el tallador, usando gubias, dejaba el dibujo en relieve, quitando el material sobrante para que, posteriormente, el impresor aplicara la tinta con el rodillo para transferir la imagen en relieve a papel o pergamino.


El problema es que este reparto en el trabajo provocaba conflictos entre los distintos gremios. Los de los pintores que reclamaban derechos sobre las imágenes y los gremios de los carpinteros y talladores asumían que tenían derecho sobre el bloque tallado.


Ahora muchos grabadores hacemos el dibujo sobre la plancha de madera, la tallamos, la estampamos, incluso la ponemos a la venta, como es mi caso, aquí dejo el enlace:       

   Fernando Puente - obra gráfica







 

jueves, 17 de septiembre de 2026

Glosolalia, la belleza, la pintura.

 A veces doy un repaso a la discografía y vuelvo a escuchar discos antiguos. Llevo unos días escuchando a Dead Can Dance. Ayer al escuchar un disco de Lisa Gerrard, una canción llamada "glorafin" cuando finalizaba la repetía una vez, y otra, y otra…

Quise saber de qué trataba esta canción y resulta que esta canción que no paraba de escuchar no tenía significado alguno, porque las palabras que se escuchan pertenecen a un idioma inventado.




Es la voz como un instrumento musical.

Es la emoción hecha música.

Es la belleza sin escusa ni argumento.

La glosolalia es un lenguaje inventado y usado como recurso musical.

Estamos acostumbrados a que las canciones nos cuenten cosas, pero a veces es más poderosa la emoción de la belleza que cualquier cosa que pudiera comunicarnos.

En la pintura ocurre lo mismo. En ocasiones un cuadro no tiene más significado que la belleza de las formas y el color. Cuando pinto unas peras sobre la mesa o una naturaleza muerta con varias botellas de distintos colores, todo lo que he buscado es eso:

La emoción de la belleza.