lunes, 7 de septiembre de 2026

Diferencia entre grabado y reproducción

 Es bueno saber distinguir un grabado original de una reproducción, para que no nos den gato por liebre.

Hay que recordar que el grabado de reproducción era muy común antes de que la fotografía se ocupara de las ilustraciones de los libros.

Si, por ejemplo, en el siglo XVIII se hacía un libro sobre la Capilla Sixtina, había que ilustrarlo. Las imágenes se realizaban con grabados al aguafuerte o buril. Como los grabados se hacían en equipo, se dejaba claro quién se había dedicado a cada tarea. En este caso se pondría: Miguel Ángel lo pintó, fulano lo grabó y zutano lo estampó.

En la actualidad el grabado de reproducción no tiene sentido, porque para eso está la fotografía.

Sin embargo, se sigue haciendo, me temo que por los beneficios económicos que reporta.

En este vídeo muestro un ejemplo de grabado de reproducción:



El artista pinta un cuadro, no hace un grabado.

Pinta un cuadro.

El grabado lo hacen otros. 

No me refiero a la estampación, que la hace el estampador, sino a la plancha de metal o madera que la debe trabajar el artista.

En este caso la imagen llega a la plancha por procedimiento fotomecánico (es decir, industrial) de una obra que sí es original porque está realizada por el artista.

En el vídeo, la única parte del grabado al aguafuerte, es decir, que no es offset, son las marcas del cuadro que hace el pintor a lápiz, que se reproducen en una plancha de cobre que se ha barnizado y que realiza el estampador, no el pintor.

El pintor llega cuando todo el proceso ha finalizado.

Llega con el chaleco lleno de manchas.

Pero no ha tocado la tinta, tampoco ha barnizado la plancha de cobre, ni ha trabajado en ella. Tampoco ha manipulado el papel de estampación.

No ha pisado el taller.

Las manchas serán de la sopa o del yogur.

Viene a firmar una reproducción de su cuadro.

El resultado es bueno, tiene calidad, pero es una reproducción.

Firmada y numerada, pero al fin y al cabo, reproducción.

Quien tenga el cuadro, tiene el original.

Esto no es una crítica a nadie, es información. Es un intento de hacer saber a quien se quiera informar de la significación del término "Obra Gráfica Original".

Para que sea original, el artista debe realizar la imagen en la matriz, ya sea de metal o madera. 

Algunos pintores realizamos nuestra obra gráfica en nuestro estudio, sin ayuda de taller. Realizamos menos obra porque la estampación consume mucho tiempo y, al mismo tiempo, las ediciones son más cortas.







Todos los aciertos son nuestros, los errores también, porque el proceso que se ve en el vídeo lo hace una sola persona: la misma que firma el grabado.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

¿Qué es un grabado original?

 Es una obra de arte concebida para realizarse en múltiples ejemplares, utilizando una matriz que puede ser de distintos materiales: madera, metal, linóleo...


Se realizan múltiples ejemplares que se numeran y se firman de forma individual. Cada ejemplar se considera una obra original porque la matriz está realizada por el artista.


Los principios del grabado están vinculados a la historia del libro. Durante la Edad Media, los libros se ilustraban con miniaturas pintadas a mano.


Tras la invención de la imprenta, aumentó la producción de libros; ya no se podían ilustrar a mano de uno en uno; se sustituyeron las miniaturas por grabados que en principio se realizaban en plancha de madera. Más adelante se harían en plancha de metal.


Pero además de ilustrar libros. El grabado es para el pintor una extensión de su trabajo, pero con técnicas diferentes.


Me interesé por el mundo del grabado al conocer la obra gráfica de pintores como Goya, Rembrandt, Durero y Picasso. 


Un paisaje puede ser pintado, dibujado o grabado, y el resultado artístico en cualquier caso dependerá del talento del autor, no de la técnica.




Aunque no he dejado de pintar, llevo unos años que dedico parte de mi tiempo al grabado. Aquí dejo mi página, por si a alguien le interesa:

https://ventaobragrafica.com/

sábado, 29 de agosto de 2026

Zurbarán y sus versiones del Agnus Dei

 Se conservan seis versiones pintadas por Zurbarán y alguna más realizada por su taller.


Hay que decir que Agnus Dei significa Cordero de Dios.


Es una pintura que tuvo mucho éxito. Zurbarán atendió esta demanda realizando diferentes versiones.


 Antonio Palomino escribió en 1724 que un aficionado sevillano poseía un «borreguillo» de Zurbarán y lo valoraba "más que cien carneros vivos".


Hay diferencias sustanciales entre las versiones conservadas; por ejemplo, en la que está en el San Diego Museum of Art, el cordero lleva una aureola y una inscripción: 


TANQUAM AGNUS


Está en latín y significa literalmente «como un cordero» y procede de Hechos de los Apóstoles 8:32:


«Como oveja fue llevado al matadero, y como cordero delante de su trasquilador enmudeció y no abrió su boca».


Así pues, la inscripción, las patas atadas y el nimbo alrededor de la cabeza le dan una identificación claramente religiosa.


No todas las versiones son iguales. 


A mí la que más me gusta es la del Museo del Prado. No tiene la inscripción ni connotaciones religiosas tan claras, pero es un cordero (ya carnero) con las patas atadas, preparado para el sacrificio.

 En los 90 fui copista y Zurbarán fue uno de los pintores en los que puse el foco. Hice una copia de Santa Casilda entonces, ahora Santa Isabel de Portugal, porque tenía un lienzo con un tamaño apropiado y porque también es una gran pintura de Zurbarán.


Aunque ya no soy copista, disfruto versionando de vez en cuando algún cuadro que me gusta especialmente. Por eso hice esta serigrafía a la que añadí un estarcido que hice con una plantilla de cartón y un pincel para hacer el fondo negro; de esta forma, cada serigrafía tiene un fondo negro, pero con pinceladas distintas, hechas con el pulso de mi mano, no con la rasqueta de serigrafía.






Aquí dejo la dirección de la tienda donde está a la venta:


https://ventaobragrafica.com/


domingo, 23 de agosto de 2026

La escultura de Picasso que casi se desmorona


En el año 1943, Picasso decidió hacer una escultura con el tema "hombre con cordero", del que había hecho multitud de dibujos.

Cuando se modela con arcilla o cualquier materia blanda, es necesario hacer un armazón que soporte el peso.

Picasso no tenía formación de escultor y recurrió a la ayuda de alguien con oficio, como era el escultor Joan Rebull, quien le ayudó no solamente con la realización del modelado, sino también con el vaciado.

En el catálogo que hizo el Reina Sofía sobre Joan Rebull, cuenta el hijo de Joaquim Sunyer, Jaime, quien tuvo amistad con Joan Rebull, que Picasso le decía mientras hacía la escultura que de aquello "saldría un griego" y Rebull le respondió riendo que si salía un mesopotámico estaría bien.

A pesar de la ayuda de Joan Rebull, el modelado se hizo rápido y el vaciado más rápido todavía para que no se desmoronara y cayera al suelo.

A lo largo del siglo XX, en el mundo del arte se despreció la técnica y se valoró la novedad y la ruptura con el arte anterior.

En el presente en marcha ocurre lo mismo. Hay un arte oficial, el de los museos de arte contemporáneo.

Para el que la belleza es una ofensa,

El oficio y la técnica, algo del pasado.

Y el objeto artístico, un instrumento de propaganda política.

Pero hay pintores fuera de esos ámbitos que seguimos trabajando, buscando lo bueno, lo verdadero y lo bello.

Nuestras obras, buenas o malas, están hechas con nuestra autoría, sin ayuda de nadie, con nuestros aciertos y nuestros errores y fuera de los circuitos oficiales (y subvencionados).

Hago grabados realizando todo el proceso desde la preparación de la plancha de zinc,

la preparación de los papeles,

la densidad de la tinta

 y la venta.

Aquí dejo el enlace:

ventaobragrafica.com/






martes, 18 de agosto de 2026

CUANDO GOYA PERDIÓ LA CABEZA

 No me refiero a cuando conoció a la duquesa de Alba, no. Sino a perder la cabeza de verdad, no en sentido figurado.


En 1888, el cuerpo de Goya fue exhumado en Burdeos.


Allí se dieron cuenta de que había un cuerpo sin cabeza.


Un misterio que a día de hoy sigue siendo un misterio. Solo hay hipótesis. Entre todas ellas, bajo mi punto de vista, la más sugerente es la del cuadro del pintor Dionisio Fierros, que pintó en 1849 un cráneo con la inscripción:


"Cráneo de Goya pintado por Fierros"


Familiares del pintor Fierros contaron que vieron un cráneo en el estudio del pintor y que más tarde fue llevado a Salamanca para estudiarlo y realizar experimentos.


Experimentos que lo destruyeron por completo.


Yo no quiero saber en qué consistían esos experimentos; prefiero ver el autorretrato de Goya que hizo para los Caprichos.


O la versión que hice a color con serigrafía y que puedes ver en esta página: 

ventaobragrafica.com.




lunes, 26 de enero de 2026

Cuando la pintura imita a la fotografía

 En la entrada anterior puse el foco en la influencia que tuvo la pintura en la fotografía. Esto era lógico porque el arte pictórico llevaba siglos de recorrido trabajando con imágenes, sin embargo, la fotografía era un arte nuevo y la mirada hacia todo ese reservorio iconográfico era inevitable.

Hoy voy a señalar el fenómeno inverso, cuando la pintura reproduce una foto.

A finales de los años 60 surgió el fotorrealismo. El artista utiliza una fotografía para recopilar información y luego proyecta la imagen sobre el lienzo. Incluyendo los efectos de la fotografía, como la profundidad de campo. Luego llegó el hiperrealismo, que es muy similar, pero exagerando aún más los detalles de las fotos, así aparecen retratos de gran tamaño con detalles como los poros de la piel.

Un ejemplo de ello son los retratos de Chuck Close.


                                    Chuck Close, autorretrato


A mí, personalmente me parece que la foto es un recurso que debe aprovecharse, pero no anular la creatividad del pintor. Uso la fotografía como un modelo cómodo y asequible que, además está por todas partes. Por ejemplo, en este cuadro, el color es distinto al modelo, en los edificios faltan detalles como ventanas y adornos, tampoco hay vehículos ni personas, porque son anecdóticos y porque la pintura no es el modelo ni la realidad, aunque se parte de ella para pintar.                                               

                                                                   


                     Fernando  puente, metrópoli XII, 195 x 260 cm.


Si quieres ver otros cuadros míos, pincha aquí: fernandopuente.com