Pocas décadas después del invento de la fotografía, según se perfeccionaba la técnica, algunos pintores aprovecharon la nueva forma de fijar una imagen (que la cámara oscura no podía conseguir) para tener un modelo cuando no podían disponer de él.
Delacroix utilizó fotografías de Eugene Durieu durante la década de los años cincuenta del siglo XIX.
Durieu. Odalisca
De forma natural la fotografía tomó caminos variados, incidiendo en paisajes, retratos, escenas de la vida cotidiana, incluso fotoperiodismo: el primer caso que se documentó mediante la fotografía un conflicto bélico, La Guerra de Crimea durante los años 1853-1856. Siendo Roger Fenton el primer fotógrafo de guerra. Pero lo que me interesa en este momento es la relación de la fotografía con la pintura. Y concretamente el pictorialismo, que fue un movimiento artístico fotográfico de finales del siglo XIX y principios del XX, que buscaba la belleza y la emoción que destila la pintura.
Eran fotografías de enfoques suaves y efectos pictóricos que la alejaban de la frialdad de la cámara.
Julia Margaret Cameron. Retrato.
La precursora más célebre fue Julia Margaret Cameron que se inició en la fotografía a los 48 años, cuando recibió como regalo una cámara fotográfica. Nació en 1815, en plena expansión del imperio británico, en Calcuta. Se dedicó principalmente a dos temas, el retrato (Charles Darwin, Alfred Tennyson y Thomas Carlyle) y la alegoría, con escenas bíblicas, mitológicas y literarias.
Una mujer de gran sensibilidad que usaba el desenfoque fotográfico a modo de veladura pictórica.
Julia Margaret Cameron. La despedida de Lancelot y Ginebra
Otro precursor fue el pintor y fotógrafo sueco Óscar Gustav Rejlander, que fue pionero en el fotomontaje y las composiciones complejas. Utilizaba múltiples negativos para realizar una sola imagen, así en su obra “Los dos caminos de la vida” usó 32 negativos diferentes para crear una imagen saturada de personajes que, se distribuyen a lo largo de dos líneas paralelas, todo ello insertado en un fondo arquitectónico. La obra causó cierto revuelo por el uso del desnudo y aun así fue adquirida por la reina Victoria de Inglaterra.
Óscar Gustav Rejlander. Los dos caminos de la vida.
Henry Peach Robinson fue originalmente pintor, su obra estuvo fuertemente influenciada por el movimiento prerrafaelista y las ideas de John Ruskin. Buscaba que la fotografía tuviera la misma composición que la pintura clásica. Fue miembro fundador de The Linked Ring, una hermandad fotográfica dedicada a promover la fotografía puramente artística, separándose de las sociedades científicas tradicionales.
Henry Peach Robinson. Muchacha agonizante.
Su obra más representativa fue “Muchacha agonizante” donde distribuye las figuras por medio de triangulaciones, resolviendo un equilibrio de masas a modo de la pintura clásica. Su forma de trabajo consistía en fotografiar por separado varios modelos para después unir los negativos en una imagen final.
Este movimiento artístico que transcurrió principalmente entre 1880 y el final de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) incorporó la belleza y los valores de la pintura clásica al nuevo arte de la fotografía. Ahora en el presente en marcha que estamos viviendo ocurre justo lo contrario, gran parte de la pintura figurativa que se expone son copias de fotografías. Fotografías pintadas sobre lienzo. Pero esto es el tema de la próxima entrada del blog.